Alfonso VII era hijo del Conde Don Ramón de Borgoña y de Doña Urraca, Hija de Alfonso VI, los cuales fueron enviados por dicho rey para repoblar Avila, muy maltrecha debido a los continuos conflictos entre moros y cristianos.

Muerto el conde, su hijo hereda el trono a la temprana edad de cuatro años, y Doña Urraca contrae segundas nupcias con Alfonso I de Aragón "El Batallador", el cual maltrataba a su esposa hasta llegar a su separación. La gran ambición de Alfonso I de Aragón por hacerse con el trono de su hijastro, le trajo a Avila acampando en el cerro Hervero, sitio de Las Hervencias para apoderarse del REY NIÑO, pero los caballeros abulenses, leales al rey castellano no se le entregaron, limitándose a enseñársele asomado entre dos almenas del ábside d la catedral, escena que da origen al escudo de Avila.

El Rey aragonés despechado por la fidelidad abulense, mandó decapitar y hervir en aceite las cabezas de los setenta caballeros rehenes, que por la Puerta de la Mala Ventura, salieron a responder al " Batallador". Estos hechos fueron los que hicieron a la ciudad de Avila merecedora de los títulos:
Avila del Rey
Avila de los Caballeros
Avila de los Leales